😔 “Otra vez enfermo… ¿qué estamos haciendo mal?”
Empieza el curso con ilusión.
Mochila nueva. Rutinas nuevas. Organización milimétrica.
Promesa interna de que este año todo será más fácil.
Y dos semanas después… fiebre.
Se recupera. Vuelve al cole.
A los diez días: tos.
Después gastroenteritis.
Y luego mocos eternos que parecen no terminar nunca.
Y ahí aparece esa frase que muchas madres dicen en voz baja, casi con culpa:
“Mi hijo se pone enfermo cada mes… algo no va bien.”
Si estás aquí, probablemente has buscado también:
-
“niño enfermo cada mes guardería”
-
“por qué mi hijo siempre está resfriado”
-
“tiene las defensas bajas”
-
“qué dar a un niño para que no se enferme tanto”
Antes de pensar que hay un problema serio, vamos a entender qué está pasando realmente.
Porque la mayoría de veces… no es lo que parece.
🧬 ¿Es normal que un niño se enferme cada mes?
La respuesta corta: sí, puede ser normal.
La respuesta larga: depende de la edad, del entorno y del tipo de infecciones.
Entre los 0 y 6 años, un niño puede tener entre 6 y 10 infecciones respiratorias al año.
Y en el primer año de guardería, incluso más.
En primaria (6-12 años), la frecuencia suele disminuir, pero siguen siendo habituales:
-
Resfriados encadenados
-
Faringitis
-
Amigdalitis
-
Virus gastrointestinales
-
Bronquitis leves
Esto no significa automáticamente que tenga las defensas bajas.
Significa que su sistema inmunológico está en construcción.
Y la construcción implica exposición.
Si aun así sientes que necesitas entender mejor qué puedes hacer desde casa para reforzar su terreno inmunológico, hemos preparado una guía completa donde explicamos en profundidad cómo subir las defensas en niños de forma realista, qué factores influyen realmente y qué mitos conviene dejar atrás.
🛡️ Cómo funciona el sistema inmunológico infantil (sin tecnicismos)
El sistema inmune tiene dos grandes componentes:
1️⃣ Inmunidad innata
Es la defensa rápida. Actúa en minutos.
2️⃣ Inmunidad adaptativa
Es la que aprende. Genera memoria contra virus y bacterias.
En los primeros años, la inmunidad adaptativa está entrenándose.
Cada catarro es una clase práctica.
Cada virus deja memoria.
Cada infección leve construye protección futura.
Por eso, especialmente entre los 1 y 4 años, es frecuente que los niños encadenen infecciones.
No es debilidad.
Es aprendizaje biológico.
🏫 Niño enfermo cada mes en la guardería: el contexto importa
La guardería y el colegio son entornos perfectos para la circulación viral:
-
Contacto físico constante
-
Juguetes compartidos
-
Lavado de manos imperfecto
-
Sistemas inmunes inmaduros interactuando
El primer año suele ser el más intenso.
Muchos pediatras lo llaman “el año del moco perpetuo”.
Puede parecer que nunca se curan del todo.
Pero muchas veces no es el mismo virus: son virus distintos encadenados.
Y eso es completamente normal.
Si quieres entender en profundidad cómo reforzar su terreno biológico, puedes leer nuestra guía completa sobre cómo subir las defensas en niños, donde explicamos qué factores realmente marcan la diferencia.
🤧 “Mi hijo siempre está resfriado”: el fenómeno de los mocos constantes
Una de las frases más repetidas en consulta pediátrica es:
“Es que nunca se termina de curar”.
Lo que ocurre muchas veces es esto:
-
Supera un virus.
-
La mucosa nasal queda inflamada.
-
Llega otro virus diferente.
-
Se reactiva la congestión.
Desde fuera parece una infección eterna.
Pero en realidad son episodios distintos.
Además, pueden influir:
-
Alergias leves
-
Aire seco en invierno
-
Ambientes cerrados
-
Exposición a humo
-
Adenoides grandes
No todo es “defensas bajas”.
❓ Entonces… ¿cuándo sí podría haber un problema real?
Aquí es importante tranquilizar, pero también informar.
Consulta con el pediatra si observas:
-
Infecciones graves repetidas (neumonías, sepsis)
-
Necesidad frecuente de antibióticos intravenosos
-
Hospitalizaciones repetidas
-
Mala ganancia de peso
-
Infecciones poco habituales
Si hablamos solo de catarros, mocos, virus estomacales y fiebre ocasional… estamos dentro de la normalidad infantil.
🍽️ Qué puedes hacer realmente para que no se enferme tanto
No podemos evitar que los niños enfermen.
Pero sí podemos mejorar su resiliencia inmunológica.
Y aquí viene lo importante.
1️⃣ Alimentación: la base silenciosa
No existen superalimentos milagro.
Pero sí existen nutrientes clave:
-
Vitamina D
-
Vitamina C
-
Hierro
-
Zinc
-
Proteínas de calidad
-
Fibra (para microbiota)
Una dieta basada en:
-
Fruta entera
-
Verduras variadas
-
Legumbres
-
Carne o pescado de calidad
-
Huevos
-
Frutos secos triturados
Marca diferencia real.
No se trata de perfección.
Se trata de constancia.
2️⃣ Sueño: el gran olvidado
Dormir poco afecta directamente a la producción de citoquinas, moléculas que combaten infecciones.
Niños 3-5 años: 10-13 horas
Niños 6-12 años: 9-12 horas
Un niño que duerme mal:
-
Se recupera peor
-
Tiene más inflamación
-
Responde peor ante virus
El sueño no es un lujo.
Es medicina preventiva.
3️⃣ Aire libre y actividad física
El ejercicio moderado:
-
Mejora circulación de células inmunes
-
Reduce inflamación
-
Regula hormonas del estrés
Salir al parque, correr, montar en triciclos infantiles, caminar en familia… todo suma.
El aire libre no debilita.
Fortalece.
4️⃣ Microbiota intestinal: el ejército invisible
Más del 70% del sistema inmune interactúa con el intestino.
Si hay:
-
Uso frecuente de antibióticos
-
Dieta pobre en fibra
-
Exceso de azúcar
-
Estreñimiento crónico
La microbiota puede alterarse.
Y eso afecta a la respuesta inmunitaria.
Alimentos fermentados naturales y dieta rica en vegetales ayudan más de lo que imaginamos.
🚫 Errores que empeoran las infecciones (sin que nos demos cuenta)
Aquí viene la parte que casi nadie explica.
A veces no es que el niño tenga pocas defensas.
Es que estamos haciendo cosas que debilitan su capacidad de respuesta.
❌ 1. Dar zumo de naranja en vez de fruta entera
Parece saludable.
Pero el zumo:
-
Pierde fibra
-
Dispara glucosa
-
No sacia igual
El exceso de picos de azúcar puede aumentar inflamación.
Mejor fruta entera.
❌ 2. Abusar de antibióticos “por si acaso”
Los antibióticos no sirven para virus.
Y su uso innecesario:
-
Daña microbiota
-
Reduce diversidad bacteriana
-
Puede afectar inmunidad a medio plazo
Siempre bajo indicación médica clara.
❌ 3. Sobreproteger en exceso
Ambientes excesivamente estériles:
-
Reducen exposición microbiana normal
-
Pueden retrasar maduración inmune
No se trata de descuidar higiene.
Se trata de equilibrio.
❌ 4. Retirar toda actividad física cuando hace frío
El frío no enferma.
Los virus sí.
El aire libre incluso en invierno fortalece más de lo que debilita.
❌ 5. Exceso de azúcar diario
No es el cumpleaños ocasional.
Es el consumo crónico diario:
-
Bollería
-
Zumos industriales
-
Galletas
-
Refrescos
Eso sí afecta inflamación sistémica.
❌ 6. Normalizar la falta de sueño
Acostarse tarde de forma habitual debilita respuesta inmune.
El descanso no es negociable.
Muchas veces no se trata de evitar que se enfermen, sino de ayudar a que su cuerpo responda mejor cada vez. Si quieres entender con detalle cómo fortalecer el sistema inmunológico infantil desde la alimentación, el descanso y el estilo de vida, puedes leer nuestra guía específica donde lo desarrollamos paso a paso.
❤️ Lo que nadie dice (pero deberíamos decir más)
Que un niño se enferme no significa que tú estés fallando.
No significa que lo estés alimentando mal.
No significa que tenga algo “defectuoso”.
Significa que está creciendo en un entorno social lleno de virus.
Y eso forma parte de la infancia.
Si quieres profundizar en cómo reforzar su sistema inmunológico desde una perspectiva global y basada en evidencia, aquí tienes nuestra guía completa sobre cómo subir las defensas en niños, donde explicamos todo con detalle.
❓ Preguntas frecuentes
¿Es normal que un niño se enferme cada mes?
Sí, especialmente en los primeros años de guardería o colegio.
¿Cuántas infecciones al año son normales?
Entre 6 y 10 infecciones leves puede considerarse dentro de la normalidad.
¿Mi hijo tiene las defensas bajas si siempre está resfriado?
No necesariamente. La mayoría de los casos se deben a maduración inmunológica normal.
¿Qué puedo hacer para fortalecer su sistema inmune?
Alimentación equilibrada, sueño adecuado, actividad física al aire libre y seguimiento pediátrico cuando sea necesario.